INTRODUCCIÓN
Una nueva vida, un aprendizaje
a la puerta..
El recién nacido presenta respuestas no aprendidas, también llamadas "reflejos" que le permiten subsistir; poco tiempo después, inicia un periodo conocido como "adquisición de los primeros hábitos", tales como el chupeteo del dedo o apertura y cierre de puños, y si bien estos no responden a un fin, sí se establecen por su constante repetición.
No es sino alrededor de los 4 meses de vida que aparece un logro sorprendente: la coordinación entre la visión y la aprehensión, lo que le permitirá manipular objetos para producir una respuesta esperada, y es aquí, con esos indicios de la inteligencia, que formaliza el descubrimiento de su mundo.
Poco a poco, el contacto con sus padres, el juego, la imitación....le ofrecerá un bagaje de información que deberá organizar. Pensemos por ejemplo en actividades cotidianas como:
- Organizar sus juguetes
- Acomodar su ropa
- Poner la mesa
- Comparar pertenencias...
Y aunque parezca increíble, aquí aparece la matemática.
¿Qué hace el niño para organizar sus juguetes?
clasifica
¿Qué hace el niño para acomodar su ropa?
clasifica, mide
¿Qué hace el niño para poner la mesa?
reparte, cuenta, aplica secuencias
¿Qué hace el niño para comparar pertenencias?
relaciona uno a uno o cuenta o elige hacer agrupamientos
es decir...aprende, juega y aplica la matemática
¿En qué momento entonces se termina la magia, el encanto entre la terna "aprende-se divierte-aplica la matemática?
¿El docente puede trabajar a favor de la citada terna?
¿Qué sugerencias pueden atenderse?
Bien, si estás interesado, no te pierdas la secuencia de blogs que a partir de la siguiente semana te presentaré.